MARCHA DE LAS MUJERES.
1 DE DICIEMBRE DE 1971

La Marcha de la Mujeres, también conocida como la marcha de las cacerolas vacías, fue la primera gran manifestación en contra del gobierno de Allende, el 1º de diciembre de 1971. Las políticas socialistas del gobierno de Allende ya habían generado escasez de alimentos en la población. La marcha fue convocada y organizada por los partidos de oposición, Nacional y Demócrata Cristiano, como organizaciones no partidistas. También fue el primer gran acto político en que tuvo una participación el Patria y Libertad, grupo que se organiza con el fin de enfrentar el gobierno de la Unidad Popular y derrotar su plan de llevar al país a una dictadura socialista o democracia popular como la denominaban los partidos de izquierda de la época.

La Democracia Cristiana llevó a Allende a la presidencia al votar por él en el congreso pleno. Según la norma constitucional vigente en la época, si ningún candidato obtenía mayoría absoluta en la primera vuelta, el congreso pleno debía decidir entre las dos primeras mayorías. Como condición para ese voto, la DC exigió a Allende la firma de un estatuto de garantías por el que se obligaba a cumplir con la constitución y la ley. Allende lo firmó, pero al poco andar, mostró que no tenía intención de cumplirlo. “La vía chilena al socialismo”, como el propio Allende lo definió en varias declaraciones, tenía dos vías, la institucional y la insurreccional, la cual incluyó organizaciones de grupos paramilitares, como otros de choque urbano, cuyo fin era imponer el control de las calles y espacios públicos para la izquierda. Junto con lo anterior, comenzó una serie de colisiones entre los poderes del estado, al dejar el gobierno sentencias de tribunales sin cumplirse e usar su facultad reglamentaria en materias del ley.

La marcha fue autorizada por el gobierno de Allende, pero ante su magnitud, éste dio orden de dispersarla a Carabineros, lo que hizo con carros lanza aguas y bombas lacrimógenas. No bastó. Grupos de choque de izquierda atacaron a las mujeres con piedras, palos y también uso de armas de fuego, que dejó a varias heridas y a una paralítica por impactos de bala. Fue un punto de inflexión, por el grado de participación y por la acción represiva de los partidos de gobierno.

En esos días, se encontraba en el país el dictador comunista cubano Fidel Castro, que pasó 29 días en el país realizando una intervención directa e ilegal en la política interna de nuestro país. Era el tirano comunista en sus días de gloria, pues había tomado el poder por la fuerza solo 12 años antes, en 1959. Aun así, en un acto en el Estadio Nacional, solo logró que asistiera un tercio de su capacidad. Quedó preocupado y así lo comentó, dijo que las fuerzas reaccionarias en Chile eran mucho más fuertes que en Cuba y que veía a futuro una resistencia mucho mayor.

Efectivamente, la sociedad chilena mostró un apego fuerte a su tradición constitucional democrática, y la izquierda de la UP, en su afán de llevar al país a una dictadura comunista,

no logró en esos años, como tampoco después, una mayoría social suficiente para lograrlo. Las historias de ambos países son distintas, aunque hayan sido ambos colonia española. Chile comenzó su proceso de independencia en 1810 y se lo logró por sus propios medios, por las armas, en 1818, al vencer a las fuerzas militares del imperio español. Cuba obtiene su independencia recién en 1898, por la guerra que perdió España con Estados Unidos. Chile abolió la esclavitud en 1812, en Cuba, recién en 1886. El largo peso de la dictadura y la esclavitud en Cuba llegaron hasta fines del siglo XIX, los que volvieron en 1959.

La marcha de ese 1º de diciembre, fue un punto destacado en un proceso de una resistencia que se iría haciendo cada vez más amplia y firme, en contra del plan político de Allende y los partidos de la Unidad Popular, La transformación a Chile en una nueva Cuba no llegaría a cumplirse.

ACHM

Noviembre 2024.

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