Douglas McArthur y la importancia del liderazgo

Douglas McArthur (1880/1964) fue un militar estadounidense, general de cinco estrellas del Ejército de los Estados Unidos. Llegó a jefe del estado mayor antes de su retiro, situación en que se encontraba en 1941, cuando fue llamado a servicio nuevamente, nada menos que para comandar la defensa de Filipinas ante la inminente invasiónjaponesa. Sus órdenes fueron resistir un mes, pues sus fuerzas iban a quedar aisladas y no recibirían ningún tipo de apoyo. Resistió 6 meses y pasó a ser una celebridad en
Estados Unidos. Fue evacuado antes del fin de la resistencia con el fin de que un general no cayera preso de los japoneses, Antes de hacerlo, pronunció su ya famosa afirmación “Volveré”, lo que hizo, al fin de la guerra volvió a Filipinas.
Derrotado Japón, Douglas fue designado como jefe político y militar de un país devastado. La primera gran decisión que debían tomar era que hacer con el emperador de Japón, Hirohito. El departamento de estado (RREE) pretendía juzgarlo, incluso ejecutarlo (very unwise). Douglas tenía una idea muy distinta, llegar a un acuerdo con Hirohito, lo que sucedió. Japón pasó a ser una democracia plena, con un sistema parlamentario con primer ministro y siendo el emperador un jefe de estado sin poder de
gobernar. La constitución que dejó Douglas a Japón sigue vigente, con muy pocas modificaciones. Los japoneses sienten gran respeto por él. De esta forma, además, un Japón democrático y gran potencia económica, es hoy uno de los principales aliados de Estados Unidos, bastión de la democracia y el progreso en Asia y el Pacífico occidental.
En su cargo de jefe supremo de Japón, Douglas debió enfrentar la repentina invasión de los coreanos comunistas del norte al sur democrático (1951/1953), con el apoyo del imperio ruso comunista, también conocido como la URSS. Las fuerzas americanas en Corea del Sur eran novatas y sin mayor equipamiento, los veteranos habían vuelto a su país. Corea del Sur carecía aun de FFAA. Las fuerzas comunistas avanzaron y arrinconaron a los americanos en el puerto al sur del país, Pusan. Fue una situación desesperada. En ese momento apareció el liderazgo de Douglas al decidir y ordenar un
desembarco en el puerto cercano a la línea de división de la dos Coreas, el puerto de Inchon. Los almirantes tenían dudas sobre la viabilidad de la operación, por la variación de alta y baja marea en la zona de desembarco, lo que limitada el tiempo disponible para desembarcar. La operación fue un éxito, los infantes de marina americanos cortaron por el norte la línea de suministro de los ejércitos coreanos comunistas, generándose un desplome de su capacidad de combate. Los americanos empujaron a
las fuerzas del abuelo del gordo dictador que hoy está en el poder en el norte de Corea hasta las fronteras con China.
Cabe tener presente que Douglas pudo dar la orden de desembarcar en Inchon porque Estados Unidos contaba y cuenta con una fuerza militar anfibia numerosa y de gran capacidad de combate, los US Marines. En el presente esa fuerza cuenta con un personal de más de 120 mil, buques, cazas, blindaje y artillería propios, listos para ser enviados a cualquier parte del planeta en un corto período de tiempo. Esto es muestra de la importancia de la estructura de fuerza para un estado, que esté bien concebida.
Sin los US Marines, el imperio ruso comunista, junto con la dictadura comunista en el norte, habría tomado el control de toda la península de Corea, lo cual habría tenido un impacto geopolítico profundo. Esta demás decir la importancia que tiene para Chile la fuerza de infantería de marina, dado nuestro territorio marítimo e insular.
Las cosas no se quedaron ahí, el imperio chino comunista decidió por su parte evitar que los americanos tuviesen el control de toda la península de Corea, por lo que lanzaron su propia invasión masiva. Es la primera y única vez que China y Estados Unidos han estado en guerra. El ejército chino tuvo bajas enormes, se dice que más de 600 mil, pero alcanzó su objetivo, empujar la línea de división entre las dos Coreas a su punto de inicio. Douglas trato de convencer al presidente Truman de que era necesariam una guerra en toda la línea en contra de China, lo que implicaba una movilización
masiva de las fuerzas americanas, pues, según él, tarde o temprano se iban a tener que enfrentar a China en una guerra en toda la línea y era mejor ahora que más tarde. Truman no estuvo de acuerdo y lo relevó del mando. Fue el fin de la larga carrera militar de Douglas.
Como sea, el liderazgo de McArthur dejó el legado de dos prósperas democracias, Japón y Corea de Sur, como a dos estrechos aliados de Estados Unidos en Asia. Generaciones le deben mucho al general, por cierto, japoneses y coreanos del sur, como todos los que han tenido la oportunidad de vivir en democracia y no como esclavos de dictaduras comunistas, pues una derrota en Corea habría las habría
fortalecido en el comienzo de este conflicto global que aun dura. La guerra de Corea no ha terminado, nunca se ha firmado un tratado de paz, solo hay un cese de hostilidades o armisticio, por lo que legalmente la relación entre las dos Coreas es de guerra.
En nuestra grave crisis vecinal en 1978, vigente la Enmienda Kennedy, y cuando muy pocos países nos vendían armas, dos buques llenos de pertrechos de guerra navegaron hacia Chile, fueron enviados desde Corea del Sur. La dictadura militar transandina fue un estrecho aliado de la URSS (aunque les cueste creerlo, fue así). Quizás los coreanos del sur, cuando apenas había pasado un cuarto de siglo, recordaron la agresión brutal de que fueron objeto.
ACHM, Abril 2023.