ATLÁNTICO SUR 1982. ESTRUCTURA DE FUERZA.

La estructura de fuerza son los medios con cuenta un estado para ejecutar determinadas operaciones ofensivas y defensivas con el fin de alcanzar o proteger determinados puntos estratégicos. Lo estratégico está determinado por la importancia que un activo territorial o de otra índole tiene para un estado respecto a su sobrevivencia como tal o al aumento de su poder relativo respecto de otros estados. Las posibilidades de la estructura de fuerza están determinadas por la base industrial de un estado y/o la opción de comprar medios a otros estados, en ambos casos con las limitaciones de sus capacidades económicas. La compra de medios a otro estado supone que las relaciones políticas lo permitan. La inversión en una estructura de fuerza u otra, siempre contando con medios escasos, es por lo mismo de la máxima importancia. Un error puede implicar la derrota en el campo de batalla o simplemente que parte del territorio no pueda ser protegido de la agresión de otro estado. La estructura de fuerza no consiste solo en los medios de defensa y ataque per se, comprende también los medios logísticos para sostener su uso en el tiempo.

En la guerra sobre las Islas del Atlántico Sur, determinadas capacidades permitieron al Reino Unido ejecutar la operación de desalojo de las fuerzas argentinas. Sin esas capacidades, parte de su estructura de fuerza, la guerra pudo ni siquiera haber ocurrido, Argentina habría mantenido el control de las islas sin tener que vencer al Reino Unido en una guerra.

Son 3 las capacidades que permitieron al Reino Unido enfrentar ese conflicto:

1.- Contar con dos portaaviones y cazas Harrier. Sin esos buques y aviones, el Reino Unido no habría contado con poder aéreo en la zona de guerra. Sin ese poder aéreo, el poder naval británico habría sido derrotado por el poder aéreo argentino. A pesar de que los Harrier estaban 6 a 1 frente a los cazas argentinos, se encontraron más cerca de las islas y contaban con mejores misiles aire/aire de origen norteamericano, los Sidewinder. Argentina no tuvo el control aéreo de la zona de guerra, lo que hizo posible las operaciones navales del Reino Unido, incluidas las desembarco;

2.- El Reino Unido contó con submarinos nucleares de ataque (SSN) y Argentina no contó con medios antisubmarinos adecuados para enfrentarlos. El hundimiento del crucero Belgrano envió a la marina de guerra argentina a sus bases por la posibilidad cierta de perder más busques de guerra. De esta forma, la fuerza naval británica no tuvo que enfrentar a la escuadra argentina;

3.- Argentina no pudo usar la pista del aeropuerto de Port Stanley para sus cazas, ya que fue severamente dañada por bombarderos de largo alcance del Reino Unido, los Vulcan, avión que volando a gran altura y velocidad pudo impactar la pista con bombas. De haber podido operar tal pista la fuerza aérea argentina, la fuerza naval del Reino Unido tendría que haber operado más lejos de las islas, debiendo destruir esos cazas antes de proceder con otras operaciones. Los cazas argentinos en la isla habrían sido apoyados por cazas desde el continente en una batalla aérea en que habrían tenido la ventaja numérica.

El Reino Unido contó con 3 capacidades decisivas para poder actuar en esa zona del mundo y enfrentar a las fuerzas argentinas. Sin ellas, me parece que no habría ejecutado la operación de recuperación de las islas. Las islas serían hoy las Islas Malvinas.

Obviamente, el conflicto fue bastante más complejo que lo anterior, lo que se quiere destacar es que sin esos medios en la estructura de fuerza del Reino Unido no habría habido guerra, los mandos y gobierno británicos no se hubiesen expuesto a una derrota casi cierta. El devenir hubiese sido diplomático y claramente a favor de Argentina.

Los alemanes (esta es una información no confirmada, solo parte de algunas publicaciones) habrían ofrecido a los argentinos 4 destructores y 3 submarinos modernos antes de la guerra. Si fuese efectivo, tenía sentido, los destructores hubiesen aportado a la capacidad antisubmarina de los argentinos y los submarinos habrían sido una amenaza adicional con que lidiar para la fuerza de tareas británica. Argentina ingresó a esa guerra con un solo submarino operativo y los buques británicos tenían capacidades para enfrentar una amenaza limitada como esa. En otras palabras, tales unidades habrían permitido a la marina de guerra argentina no quedarse en sus bases. El conflicto se decidió de forma estrecha, por lo que una acción masiva de la marina de guerra argentina podría haber cambiado su resultado.

Esta eventual oferta alemana tiene asidero por la estrecha relación entre los países en materia de defensa, como en blindaje (tanques), buques de superficie, submarinos y base industrial de defensa en general. Además, la combativa fuerza aérea argentina fue reorganizada en la década de los 50 del siglo pasado por uno de los mejores pilotos alemanes de la SGM, Adolf Galland. Incluso, después de la guerra de 1982, empresas alemanas desarrollaron en Argentina un misil crucero de largo alcance, el Condor II, el que habría generado un grave desequilibrio regional, por poder alcanzar todas las bases de las FFAA chilenas desde el otro lado de la cordillera, sin perjuicio de las mismas islas en disputa. El misil y toda su producción fue desactivado por presiones de Estados Unidos

Si el Reino Unido no hubiese contado con esas capacidades, Argentina se habría quedado con las islas y podría haber volcado su estructura de fuerza para presionar por concesiones territoriales a Chile.

El gobierno argentino efectivamente no hizo un análisis previo de sus capacidades y las del Reino Unido para un escenario de guerra, basado en que no esperaban un contraataque, lo cual mostró ser un error de juicio. Curiosamente, todos los activos británicos mencionados estaban al final de su vida útil y tuvieron un uso final de gran importancia para el Reino Unido, pudo conservar de territorio de ultramar de indiscutible valor estratégico. Es una coincidencia extraordinaria que la primera ministra británica hubiese debilitado las defensas de las islas justo antes de la invasión, junto con hacer una oferta a Argentina para negociar una soberanía compartida, y al mismo tiempo esas capacidades estaban aún disponibles.

En cualquier caso, como es evidente, el conflicto sobre las islas está lejos de estar solucionado y el stato quo, como su eventual modificación, depende en definitiva de la estructura de fuerza de los estados en conflicto, la cual está siempre en movimiento.

Este breve análisis sobre estructura de fuerza en el conflicto señalado, busca destacar la importancia que tiene para un estado las decisiones que tome sobre su composición, siempre en un marco de recursos escasos, lo que puede determinar su sobrevivencia como tal o la capacidad de defender y conservar partes de su territorio.

 

Febrero 2019

ACHM

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